Enseñaban
una aplicación para el móvil que consistía en fotografiar las prendas del
armario de la persona que se la descarga y de esta manera podía ir haciendo combinaciones
con las prendas para hacer diferentes “looks”. Del mismo modo, si la persona va
de compras pueden ir fotografiando lo que pretende comprar y agregar esas
prendas a las que ya están en su armario para comprobar si combinan bien.
Esta
explicación la daba una de las responsables de la aplicación que además decía
que la descarga y utilización era gratis. En este punto fue cuando el
presentador le preguntaba:
-Si la aplicación es gratuita, ¿Dónde tenéis el beneficio como empresa?
La
respuesta fue lo que despertó mi curiosidad: -Nosotros pasamos la información a las marcas de ropa.
El dinero, por tanto, está en pasar la información que tienen sobre la ropa de los armarios de las personas a las marcas de ropa. Supongo que para ellas es importante conocer el comportamiento de compra de los clientes o posibles clientes, y por tanto, ¿qué mejor que tener información de primera mano del armario de los compradores?
Aunque
sea un tema que pueda entenderse superficial ¿hay algo más “privado” que los armarios de las personas? Lo que parece una
aplicación que sirve para entretenerse acaba significando información
importante para las empresas del sector de la moda.
CONCLUSIÓN: Con este ejemplo de un tema
como la moda podemos constatar la importancia que tienen los datos que se
obtienen de nuestros aspectos “privados”.
Con estos datos hay empresas que pueden hacer estadísticas, cambiar modelos de
ventas, adaptar estrategias y ganar dinero. Deberíamos darnos cuenta de ello y
extenderlo a otros aspectos de la privacidad.
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