Esta es una situación en la que todos podemos encontrarnos:
Un grupo de amigos se reúnen para celebrar una fiesta. Deciden disfrazarse y cada uno da lo mejor de sí para que la celebración sea todo un éxito.
Cada uno tiene un tipo de trabajo y de puesto de trabajo distinto: unos son profesores de Instituto, otros tienen negocios y trato directo con público, otros son "jefes" importantes de la empresa donde trabajan, ... Cada uno tiene una realidad, cada uno una vida laboral distinta. Pero tienen en común las fotos de la fiesta de cumpleaños,
Lo primero que hacen es pasarlas para enseñar a sus familiares lo bien que se lo están pasando. Las imágenes ya circulan libremente por la Red.
En un momento concreto se plantea la conveniencia o no de publicar en las Redes Sociales estas fotos, y deciden que no las publicarán en Facebook. No son fotos que comprometan a nada, pero las personas que aparecen en ellas están en una situación diferente e informal que sacada de ese contexto puede ser difícil de entender.
CONCLUSIÓN: cuando la publicación de imágenes afecta a terceras personas es conveniente hablar sobre su publicación. Aunque hay personas que no tienen inconveniente en estar en Internet, otras prefieren no aparecer. Las dos opciones son respetables.
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