Cada vez son más las apps que instalamos en teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles. Los principales sistemas operativos y las plataformas de las aplicaciones ya ofrecen opciones de privacidad, pero sin permitir en muchos casos que los usuarios tengan el control total para una protección suficiente de sus datos personales.
La Declaración de Varsovia sobre la "appification" de la sociedad, distingue dos agentes importantes en este ámbito:
.Los proveedores de sistemas operativos, que en la medida en que crean y mantienen el marco y soporte sobre el que se están utilizando las aplicaciones, deben garantizar la protección de los datos personales, ofreciendo opciones generales de privacidad en los distintos dispositivos móviles.
.Los desarrolladores de las apps, que deben asegurarse de que sus productos propician el cumplimiento de la normativa en protección de datos y privacidad en vigor en las diferentes partes del mundo, teniendo en cuenta aspectos de privacidad desde el inicio del diseño de la aplicación. A su vez tendrán que asegurarse que no puede ser recogida ninguna información adicional sin el consentimiento de los usuarios.
La misma Declaración de Varsovia incide en la importancia de que los usuarios continúen teniendo el control de sus propios datos, para decidir la información que quieren compartir, con quién y para qué.
CONCLUSIONES: En un momento en que las descargas de aplicaciones en dispositivos móviles están en auge, es fundamental la información a los usuarios sobre a qué datos tiene acceso la app que instalarán en su móvil, sobre todo cuando se trata de datos de localización o la lista de contactos.
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