Una App tan simple como fotografiar las prendas del armario para que puedan asesorar como vestirse cada día de la semana, al tiempo que se pueden añadir las prendas que vayamos a comprar para que asesoren sobre si la compra es o no acertada.
Tan simple como esto. Un simple "juego" para el usuario.
La cuestión está en saber dónde está el beneficio de la Compañía de la App. La respuesta es sencilla: la propia App pasa la información de las prendas de ropa de cada uno de los usuarios a las marcas de ropa, para las cuales es muy importante conocer el comportamiento de compra de los clientes presentes o futuros.
Lo que para el usuario es una aplicación de lo más trivial, es una herramienta que sirve para dar una valiosa información a las Compañías de ropa, que la utilizan en su beneficio, y paga para ello a los gestores de la App.
Este ejemplo se puede extender a muchas de las aplicaciones que son utilizadas de forma gratuita por los usuarios. Es cuestión de saber qué información facilitamos y si es interesante que sea conocida. A veces el efecto que se produce es simplemente que los productos son más personalizados, cosa que muchas personas agradecen.
CONCLUSIONES: Es interesante reconocer que en muchas ocasiones, el producto importante es la información que genera el propio usuario, titular de los datos que se transfieren.
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